miércoles, 14 de septiembre de 2011

Más Que Víctima De Querer, Victima De Ser Quién Es

Vuelve el maldito recuerdo, como pidiéndole al cuerdo
Que enloquezca solo un poco, antes del amanecer.
¿Que carece la mentira? ¿Qué acrecienta aquella tira?
Que le hala y que le tira, y le lleva a padecer.
¡Que desgracia tan benigna! Que le lleva a padecer.
Mucho drama al parecer.

Se hace altivo y rocinante, tan molesto y tan pedante
Todo aquello que le evoca a quién le hizo padecer.
Pide a gritos que se muera, dice al libre mundo afuera:
“Ya he dejado que se fuera, déjenme el atardecer.
No les pido mucha cosa, solo aquel atardecer”
¡Que tristeza carecer!

“A quien debo mi desgracia, a la pilla o la falacia
Que me ha visto enardecerme, pero nunca obedecer,
O le debo a la quimera que he creado –sin siquiera-
Unas ganas realistas, sino miedo a conocer.
Eso es todo lo que queda, sólo miedo a conocer.”
¡Esto ya no puede ser!

Pasará de día en coche, le verá también de noche
Muy tomada de la mano de quien le ha de engrandecer.
Es aquel que le reemplaza de paseo por la plaza
-Mas, que nunca le desplaza- porque no ha de conceder
Todo aquello que con sueños ha aprendido a conceder,
Aunque le ha matado el ser.

Se tortura viendo fotos, recordando besos rotos
De la dama que le hiriera y le viera decrecer.
Se ha burlado aquella cara, -que más que barata, cara-
Brilla el rostro siempre en aras de la oferta de crecer.
Por vacía la promesa, si la oferta es de crecer,
Siempre ha de ganar su ser.

Piensa: “qué más da el dinero, si mi corazón es fiero
Cuando arguyen a mi dama, y le salgo a defender.
Pueden cortejarle miles, con dinero y con fusiles
Pero se les nota viles y con nada que ofrecer;
Me refiero a lo que tuve, lo que tuve que ofrecer
Y ella nunca quiso ver."