Quiero
escribirte versos, y mis manos no me dejan:
Es
como si me leyeran por dentro y lo hicieran por mi bien.
Quiero
decirte tanto y las palabras no me salen.
No
salen a verte, ni quieren, aunque suelen.
Quiero
tomarte de la mano,
pero las mismas que se reusan a escribirte me lo prohíben.
Quiero
besar de nuevo tus labios y no son míos;
Son
de aquel que no ha llegado y algún día inventaste.
Quiero
ser tu pasado, porque tu presente no me tiene presente,
Y tu
futuro me ha negado y no me quiere allí.
Quiero
quererte como quiero, mas no quiero que me quieras más,
Pues no te quiero como me quieres.
Quiero
que seas mía, como ha sido de la noche el día,
Como
ha sido de los arbustos el rocío que me ha echado al olvido.
Quiero
que nunca vuelvas, pues no te marchas.
Y
cada vez que intento olvidarte, consigo recordarte aún más.
Quiero
que te metas tan profundo en mi corazón que no pueda encontrarte. Mas quiero
que te arraigues en él para tenerte para siempre.