martes, 22 de abril de 2014

Mientras te oía

Y en medio de una bulla insoportable, traté de oírte,
Mientras el profundo negro de la noche
Se tragaba las palabras soeces de todo aquel que quería ser oído.

A mi aturdido niño interno todo le importaba nada;
Las palabras más sentidas carecían de sentido,
El argumento más articulado era tedioso
Y el volumen de las voces era un tormento para quien
-en ese momento-
Sólo quería besarte.
En su cabeza sólo tus labios y el melodioso color de tu voz.

Tres cuervos negros reposaban sobre aquel árbol que miraba
Lo miraba sólo para esquivar tu mirada
Y evitar que notaras que mis ojos te buscaban a ti.
Así, mientras el segundero avanzaba
Tres cuervos entonces fue lo que mirar decidí.

Licor de malta, de uvas pasas,
De papa y penca pasaban por doquier.
De mano en mano, de boca en boca;
Y la mía –loca- quería posarse sobre ti,
Sobre esos dulces, suaves y dichosos labios
Rojo carmesí.

Ese tapete verde,
El cuadro de los caballos que colgaba sobre la chimenea,
Las puertas de vidrio, las cortinas beige,
Las bailarinas de cristal, las máscaras de Mardi Gras,
El humo de los cigarrillos que jugaba –a las malas-
Con la barata colonia de bolsillo;
El techo de cielo raso y las sillas de burdel
Se grabaron en mi memoria como el cuadro de la creación:
En él, Dios y el hombre no se tocan,
Y aunque tienen una historia no tienen una canción.
Y en medio de ello y más te oía:
Sin sinónimos elegantes, pocos adverbios modales,
Una que otra muletilla y reducidos adjetivos,
Hablabas,
Sin parar, sin titubear;
Y a pesar que para mí el léxico es primordial,
Tu discreto diálogo se me hizo -sin más-

El más bello y extraordinario cantar.

miércoles, 2 de abril de 2014

... a Alice


Has salido de tu tierra, perdida y desorientada
Buscando futuros diferentes bajo las piedras y los arbustos.
Llegaste a perturbar mi vida como se perturba un preludio
Que más que buscar la rima busca miedo en los augurios.

Vestida entre blancos y azules, también ese azul en tus ojos;
Tu rubia cabellera desordenada y ese infinito en tu mirada
Hace bailar la mía, -no que no bailase por si sola-
Pero ahora baila junto a ti, baila como lo hace un arlequín.

No hay nada que no pueda responderte,
No hay imposible alguno,
Mientras sea tu deseo, mi dama,
Se hará realidad a tus pies; lo mismo son dos que tres.
Te llevaré de la mano a cada paso que des,
Si trastabillas a tus pies me tenderé,
No había motivo en mi vida, hace unas vidas
Y todo cambió con tu imponente aparición… 
...voy a escribirte una canción.

La vida se marchaba de este mundo sin estrellas
Donde abundaban la paciencia y el olvido,
Todo había sollozado y palidecido hasta que llegaste tú;
Llegaste tú pero sin ti, 
Llegaste con la que quieres inventar y la que quieres dejar ir.

Hace unas horas las horas eran meses y los meses eran siglos,
Los segundos se caían por los pozos como caen la lluvia y el rocío.
Hace poco, poco era mucho y todo era nada,
Hace poco no tenía tu mirada.
Y ahora que la tengo no recuerdo la mía, 
Se me ha perdido en estos mares de mentiras.

Ahora que has llegado a este país de maravillas
De conejos, tazas, liebres, brujas, juegos de póker y rencillas,
Ahora que has cambiado tu realidad por fantasía
Te agradezco cada aventura y de tu mano te confieso
Que has dado vida de nuevo a este humilde obrero.
Has renovado el manantial del alma de un chiflado sombrerero.

Gracias, Alice por venir; gracias por quedarte...
... y por no querer partir.