sábado, 31 de diciembre de 2011

Feliz Año, Mis Lectores

Bueno y se acabó esta vaina. Se fue un ano lleno de cosas buenas, malas y feas; trajo consigo buenas experiencias, aprendizaje y lecciones a granel. Me alejó de malos trabajos y de una mala mujer, pero me llenó de ganas de seguir escribiendo y de crecer. Gracias a todo el que me entendió, a aquella que me quiso, aquellos que me apoyaron y a los que critiqué, mis fuentes de inspiración.

Como será este? Hombre pues habrá que esperar, pero ya muy bien sé quién estará a mi lado y quién se irá, pero lo mejor de todo es aquello que desconozco, no hay nada más agradable que descubrir, no hay nada mejor que las sorpresas, y vivir esa realidad, esa misma que es como una perra sin cachorros a la que si se le patea, muerde, y duro.

Gente los dejo con mis mejores deseos, con mis noctámbulos pensamientos y lo malo y bueno que tengo para ofrecer, y lo que siempre he dicho: al que no le guste, que no se lo coma.

PS: Esperar también si los Mayas tenían razón, y ver si el inicio del fin está tan cerca... a ver a ver. Éxitos a mis choches, amigos, amigas y posers, pues la suerte es para tontos, y los tontos no me caen bien. Feliz año hijuemadre!

jueves, 8 de diciembre de 2011

Después De La Velada

Que se olvide la noche
O que se finja amnesia;
Desperdicio o derroche;
Palabrería necia.

Que se omitan palabras,
Sean tiernas o hirientes;
Que un corazón se abra
Mientras otro le miente.

Que tus lágrimas broten
Y tu historia cautive
Lo que otros no noten
Cuando vas en declive.

Se había hecho recia
La mirada entre lentes
De quien cuya existencia
Se notaba silente.

Mas ha caído en cuenta,
El mismo que lamenta
Que el fin se haga presente.

Quien pensó que veía
Aquello que quería
Y no algo diferente.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Una Heroína Para Tres

Mientras recorre las calles
De una ciudad que le ignora,
Junto a los hijos de nadie
Su sufrimiento decora.

Si bien no pide limosna
No es porque no necesite,
Ni vende lo que conserva
Que hace que el hombre se excite.

Es que está hecha de mármol,
Del bello y más resistente,
Tan conservado y tan firme
Como aquel sueño en su mente.

Son tres los que le persiguen
Con inocencia en sus ojos,
Con manos como la nieve
Y los cachetes muy rojos.

Así pues, sale en el día
Con virtuosa vitalidad
A rebuscar el sustento
Y alegrarles la navidad.

Y aunque guerrera incansable,
Siempre una duda le pesa,
Saber si al final del día
Habrá comida en la mesa.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Verbosidad Por Sinceridad

Creo que tanto tu como yo hemos crecido con una mentalidad surrealista y anacrónica, no somos de aquí ni de allá,
Somos del más allá; de otro tiempo, quizás.
Somos como una sombra en un mundo de luz que ve las sombras como algo que no debe ser,
Algo que de ser es por error,
No debería ser así, es más fácil criticar y señalar con el dedo que entender.

¿Y si solo supieran que es solo cuestión de aceptar y dejar ser?

Somos lo que unos no entienden, lo que otros quieren ser,
Lo que algunos critican, lo que muchos no pueden ver,
Somos uno y somos dos, somos de a poco un montón.
Quiero decir lo que me expresa tu canción,
Quiero que se entienda mi intención,
Mas sin sonar lisonjero, sin pretenderme tan sincero,
Solo siendo quien soy y diciendo que no voy ni vengo,
Solamente siento y quiero vivir,
Aunque implique no volver a reír, a menos que me haga el arlequín.

Y como ya la palabrería rayó la verborrea y se chorrean tanto mis deseos sobre tu suelo como tus intensiones sobre mi cielo,
Y si es lo que veo, y si lo quiero o no lo quiero
Es mi problema y lo veo;
Confuso o difuso, sin palabras, disoluto,
Tal vez si, tal vez no, un poco de aquello, mucho, no.
Sólo tú lo entiendes, otros no;
Quien lo lee frunce el ceño, quien lo siente, no;
Quien se sienta en el suelo, no ve el cielo; quien lo toca, grita: ¡yo!

Así expreso lo que veo, así veo lo que siento,
Y si lo que siento es lo que miento, y lo que miento pesa en mí,
Que sea la gloria del que vive y la dicha de quien piensa en mí,
Pues así como pienso en ti,
Piensa el loco en su existir, piensa el cuerdo en su sufrir.
Y lo que veo en la mañana,
Una maraña que es hazaña y es predicamento a la vez,
Pues ni promesa ni juramento ha de ser,
A menos que sea presa de tu ser.

Eso omití en la mañana, tal vez lo sabrás mañana, tal vez no,
Quien lo sepa ocultará que lo sabía, 
quien no, dirá que lo presentía. 
Siempre habrá una duda,
Quien esquive tu mirada, quien te eluda,
Mas el día no es eterno; y al noctámbulo y su sueño
Siempre vendrá bien la noche, con su hermosura y su derroche,
Para con, de oro, un broche
Cerrar su magnífica obra maestra;
Palabras que son suyas y ahora serán vuestras.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Un Galardón Por Mi Decisión

Me cuesta mucho pensar con claridad,
Y a las puertas de nuevas decisiones
Suenan igual estruendos y canciones;
Llevo a cuestas mentira y honestidad.

No es ni seguro que gane o que pierda,
Ni sé de dónde vengo o a dónde voy;
No estoy seguro ni de saber quién soy...
No se si derecha o mejor izquierda.

Un consejo sabio le pido al mundo,
Mas me responde un temor vagabundo
Que habita en el fondo de quien ignora.

Mientras quien conoce y tiene experiencia
Recuerda y recrea sin mayor ciencia,
Y a mi me tortura mirar la hora.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Aun Aquí

Si el tiempo no fuera el tiempo
Y el cielo no fuera gris
Pues tu cuerpo ha estado conmigo
Pero tu alma no ha estado aquí.

Porque desde que te conozco
No estas conmigo,
Tu corazón jamás ha sido mío.

Y si lo tuviera, aunque quisiera,
No podría gozar de tal belleza
Porque tu corazón tan negro y tan frío
No conoce ya el regocijo,
Ni recuerda ya mi calor.

Siempre estarás conmigo
Aunque se que no estas aquí,
Pues lo aceptes o lo reproches
Yo jamás te he dejado ir.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Bella, Pero Loca

Casi todo hombre quiere una dama
Que sepa comportarse y nunca falle
Ni dentro de su casa ni en la calle,
Pero que sea una fiera en la cama.

No sé si por contrariar, yo sustento
Que me gusta una mujer alocada
Con actitud altiva, nunca hincada;
Colmada de experiencias, no de intentos.

El que sea prudente es una cosa,
Pero ¿recatada tímida y sosa?
Así no es mi mujer anhelada.

Que no se obsesione con su cabello,
Que suelto y salvaje se ve más bello
Mientras le da buen uso en la velada.

jueves, 6 de octubre de 2011

Are we?

You are my mistakes and my flaws,
You are why I broke all the laws.
You are all the reasons
For me and my treasons
To fight for what once was thought lost.

I am what you see as a creep,
I am why you’re running from me.
But I wasn’t all dark,
It was you at the bar
Who has made me believe in thee

We are the red sun and the night,
We are why there’s always a fight.
We are all the reasons
Why we’re crying crimson
So let’s just forget all tonight.


miércoles, 14 de septiembre de 2011

Más Que Víctima De Querer, Victima De Ser Quién Es

Vuelve el maldito recuerdo, como pidiéndole al cuerdo
Que enloquezca solo un poco, antes del amanecer.
¿Que carece la mentira? ¿Qué acrecienta aquella tira?
Que le hala y que le tira, y le lleva a padecer.
¡Que desgracia tan benigna! Que le lleva a padecer.
Mucho drama al parecer.

Se hace altivo y rocinante, tan molesto y tan pedante
Todo aquello que le evoca a quién le hizo padecer.
Pide a gritos que se muera, dice al libre mundo afuera:
“Ya he dejado que se fuera, déjenme el atardecer.
No les pido mucha cosa, solo aquel atardecer”
¡Que tristeza carecer!

“A quien debo mi desgracia, a la pilla o la falacia
Que me ha visto enardecerme, pero nunca obedecer,
O le debo a la quimera que he creado –sin siquiera-
Unas ganas realistas, sino miedo a conocer.
Eso es todo lo que queda, sólo miedo a conocer.”
¡Esto ya no puede ser!

Pasará de día en coche, le verá también de noche
Muy tomada de la mano de quien le ha de engrandecer.
Es aquel que le reemplaza de paseo por la plaza
-Mas, que nunca le desplaza- porque no ha de conceder
Todo aquello que con sueños ha aprendido a conceder,
Aunque le ha matado el ser.

Se tortura viendo fotos, recordando besos rotos
De la dama que le hiriera y le viera decrecer.
Se ha burlado aquella cara, -que más que barata, cara-
Brilla el rostro siempre en aras de la oferta de crecer.
Por vacía la promesa, si la oferta es de crecer,
Siempre ha de ganar su ser.

Piensa: “qué más da el dinero, si mi corazón es fiero
Cuando arguyen a mi dama, y le salgo a defender.
Pueden cortejarle miles, con dinero y con fusiles
Pero se les nota viles y con nada que ofrecer;
Me refiero a lo que tuve, lo que tuve que ofrecer
Y ella nunca quiso ver."

viernes, 19 de agosto de 2011

Que Carisma!

Una actitud que otorgó la cigüeña
Ha sido raíz para describirle,
Y que complica el hecho de escribirle,
Dibujarle o hablarle a la risueña.

Puede parecer que se cree dueña
De todo el universo a su alrededor,
-No más que la percepción de un perdedor-
Pues no se obvia ver con lo que sueña.

Es todo un enigma lo que desea,
Aunque es agradable ver que pasea
Con una sonrisa que exhibe ilusión;

Se ríe de todo, a veces de nada,
Sin reprimir esa voz pasada
Que puede llevarle a la televisión.

Akane

Son todos tus colores
Que me tienen cautivo,
¡Que fortuna y maldición!
Con razón fugitivo.

El blanco de tu cuerpo,
El rojo de tus labios,
El frío en tu mirada...
Enigma para sabios.

No hay que hiera más
Que ver a mi estrella fugaz
Danzar, como en un juego

Que deja el alma seca;
Mi preciosa muñeca
De cabello de fuego.

martes, 16 de agosto de 2011

La Travesía De Un Caballero

Una mañana cualquiera
Antes de que el sol saliera
Disponía un caballero
Abandonar su trinchera.

Con afán de ver trigales,
Ilusión de ver rosales,
Disponía el caballero
Hacerse a glorias no triviales.

A las muchas despedidas,
Advertencias no pedidas,
Disponía el caballero
Pasarlas inadvertidas.

Así comienza su viaje
Divisando aquel paisaje,
Disponía el caballero
Renovar todo visaje.

Se canso de ser vasallo
Y sintiose como un rayo
No dispuso el caballero
Le fallara su caballo.

Fue ya lejos de su valle
Prosternado en una calle
-Sin caballo- caballero
Que pensó: pueda que falle.

Y ahora piensa el enano
Que considero pantano
Al creerse caballero,
A hermoso valle en el llano.

Una mañana cualquiera,
Antes de que el sol saliera
Disponía un lisonjero
Regresar a su trinchera.

lunes, 18 de julio de 2011

Muñeca de Hielo

Bella muñeca de hielo
Que me mira de reojo,
Y que escapa cuando escondo
Mi fachada de sincero.

Bella muñeca  azulada
Que descresta cuando baila,
Pero que también espanta
Cuando enfría su mirada.

Bella eres, bella has sido
Bella siempre has vivido,
Mas el hielo se hace agua.

En las manos del olvido,
Aquel que te ha esculpido
Le dará fin a tu helada.

lunes, 27 de junio de 2011

¿Qué me pasa?

Nací,
Crecí,
Me educaron.
Viajé,
Aprendí;
Te conocí,
Fui feliz.
Sufrí,
Creí haber aprendido;
Erré
¿Maduré?
Comprendí
Y ahora soy otro.

jueves, 16 de junio de 2011

Mis Mejores Deseos

Si, así es.
Despilfarra,
Entrega de modo prodigo tu luz.
Que lo sepan y lo ignoren,
Que no exista esfuerzo sin pérdida,
Que nula sea la ganancia en tus intentos.
Te deseo lo mejor.
Que de lo venidero nada bueno quede;
Desde lo más profundo de mi corazón…
Muchos éxitos en tu derrota.

viernes, 10 de junio de 2011

Pásala

Imaginemos que la persona, la última persona con la que compartimos nuestra vida, nuestra última pareja, aquella que nos dejó o a quien dejamos fuese una pelota; ahora imagínese usted como ese niño envidioso que ni sabe jugar, ni la quiere prestar.

Recuerdo mucho en mi infancia situaciones tan similares, que revivirlas ahora a través de experiencias adultas, tanto propias como ajenas, me hace nostálgico, y me hace preguntarme ¿Qué carajos hace que seamos tan envidiosos?
Me refiero a aquel niño gordo, cuyos padres tenían mucho dinero y a quien le compraban lo mejor; los mejores juguetes, la mejor bicicleta y en última instancia, el mejor balón, o mejor, la mejor pelota.

Se puede decir que éramos “los otros” los que envidiábamos a este niño, los de menos recursos y los que poseíamos juguetes de bajo presupuesto, mas no… era él quien nos envidiaba. Este niño envidiaba particularmente el hecho de que nos quisiéramos los unos a los otros sin tener nada más que ofrecernos, sino nuestra amistad; envidiaba nuestro desinterés por lo material –que no era del todo cierto- pero no era obvio. Envidiaba también nuestro talento para los deportes que requerían de la dichosa pelota, que corríamos con gran rapidez y que teníamos destreza.
¿Qué hacía entonces este envidioso cuando salía con su pelota? ¿La verdad? No mucho.
Pues al final (no, a la final como dicen muchos… es un error. ¡NO LO DIGAN!) Nuevamente, al final ni jugaba, ni dejaba jugar. No jugaba porque no sólo carecía de destreza, sino que carecía de nosotros, y más importante… de ganas. Carecía de amigos, de niños con quien divertirse; si no era feliz, no quería que nadie más lo fuera. “Si yo no juego, nadie juega, ¡y punto!” pensaba, a veces hasta lo decía; y por lo general cuando lo decía, nos burlábamos.

A lo que pretendo llegar es a la sencilla conclusión de que usted puede estar en esa situación, puede usted ser ese niño gordo, que ni supo jugar con la pelota, ni quiere que nadie juegue. Si usted no puede jugar con ella, nadie más lo hará… ¿En serio? ¿Usted cree que es justo que el hecho de que usted no haya podido llevar una relación, o que incluso si dio lo mejor y no funcionó, sea motivo para que nadie más en el mundo libre pueda ser feliz y hacer feliz a esa persona?

Come on! ¡Despierten! y Como dice un amigo: “La madre”.
“Hay que dejar ser”, me dijo alguien muy sabio, (sabia en este caso) y entendí que la gente no puede ser como uno quiera, ni siquiera ese gordo va a ser gentil, garboso y dadivoso solo porque queramos, ni menos munífico o magnánimo porque nos parece correcto; El es así y hay que aceptarlo, no entender, solo aceptarlo y ser felices; el punto es… NO SEA ESE GORDO.

Si ha estado, está o por cosas de la vida algún día llega a estar en esta situación, pase la pelota, pásela. Deje que alguien más juegue con ella, ¿Quién sabe? tal vez después de que la pateen bastante se dé cuenta -esa pelota-, de que prefería que ese niño gordo la tuviera siempre entre sus brazos y no dejara que nadie más pusiera sus manos encima ni la pateara, y no que jugaran con ella hasta desgastarla o pincharla, para después desecharla y cambiarla por una con relleno de silicona, más “fina” y nueva, y de “mejor” marca.

“Agua que no has de beber, déjala correr”, pelota que no has de patear, déjala rodar; y más importante…

Es mejor aceptar que nos equivocamos y dejar que todo fluya, a ensañarnos en nuestra pertinancia y que todo nos destruya.

lunes, 6 de junio de 2011

Segunda Vuelta

Vuelves conmigo porque te perdoné,
Y me pregunto si por mí lo harías
O si solamente te quejarías
Y hablarías de cómo te traicioné.

¿Y qué si soy yo quien se equivoca?
¿Serás lo suficientemente noble
Para perdonar? O ¿será el doble
De dura la condena de tu boca?

No vuelves conmigo, sino contigo;
¿Y que es en lo que mi ser mitigo?
Sólo el charco en el que echaste mi orgullo.

Vuelves por aquel fruto que sembraste,
Aunque es mi turno -ya que lo arrancaste-
Y es ahora tu fruto lo que engullo.

domingo, 8 de mayo de 2011

Las Verdaderas Valientes

A muchos les han llamado valientes
por pelear guerras y por causar dolor,
mas solo pocos conocen el color
del brillo de tus ojos cuando mientes.
Valientes son, cuando pierdes tus dientes
quienes junto a ti, para darte calor
se acurrucan y con su completo amor
te abrazan y hablan de lo que sientes.

Son esas pequeñas y grandes cosas
a la vez, las que hacen que sean todas
especiales  y llenas de cariño.
Las que se pasan lavando las losas
y hacen que las hazañas sean sosas
cuando curan tus llagas como a un niño.

martes, 26 de abril de 2011

Hoy "disque" tu día

A toda la que realiza las tareas varias
en un lugar en el que tal vez no le comprenden,
le exigen, le critiquen y hasta le menosprecien,
aunque cumpla bien todas las exigencias diarias.

Algunas bien, otras en situaciones precarias
satisfacen todo lo que sus jefes demanden,
llegan siempre aunque llueva, truene o nunca descansen
las fieles y queridas guerreras, secretarias.

Algunas son "cabeza de hogar", otras solteras
unas son sumisas, otras algo guerrilleras,
mas todas las anteriores son dignas de aprecio.

Siempre listo el café, siempre listas las teteras,
pues a estos olmos se les pueden pedir peras
y es todo esto lo que jamás tendrá un precio.

lunes, 11 de abril de 2011

¿cobarde?

¿Cobarde?
Cobarde, dicen de aquel que comete suicidio; cobarde, dicen de aquel que corre al presenciar problemas; pero entonces ¿Cómo llamar a la mujer que aborta? ¿También cobarde?
Cada vez que alguien me pregunta lo que pienso sobre el aborto, titubeo, pues la persona que hace tal pregunta, la hace esperando una respuesta en particular, para ser más exacto, espera que la respuesta sea totalmente a fin a su modo de pensar, su punto de vista. Lo cual puede pasar por una de dos cosas (tal vez más).
Caso uno: abortó, conoce a alguien que lo ha hecho, una persona que aprecia, ó recomendó uno, y la culpa le persigue.
Caso dos: aborrece el aborto, tal vez también conozca a alguien que lo hizo y le repudia, insistió y aconsejó que no lo hiciera, sin embargo esta persona prosiguió en su “fechoría” y eso le ofendió hasta el horror.
Así pues que tendréis que tener cuidado al responder tal pregunta, pues en cualquiera de los casos serás reprochado, juzgado, criticado, en fin. Lo que yo me pregunto es: ¿A alguien se le ha pasado por la cabeza, por que carajos quiere esta mujer abortar? Y no me refiero a que no tenga plata, sea muy joven, que no tenga un papá para esa criatura, sus padres le matarían, y todas esas otras pendejadas, me refiero al mundo en el que creció.
¿Cómo juzgar a esta persona si no conocemos su procedencia?, ¿si su plano existencial es totalmente distinto al mío?, ¿si su mundo es otro, y en él, mueren tanto el bueno como el bobo, el listo y el tedioso, muere hasta el que pregunta por ocio?, ¿cómo juzgar a quien ha vivido lo que solo hemos visto en películas?; no es que le apoye, pero no le condeno, pues no conozco las causas; como aquel que dice: “solo “Dios” puede decidir quién muere”, y supongo que solo a “él” se le ocurre también que una niña de 14 años sea violada en un barrio marginal, en el que abundan tanto balas como las mujeres preñadas (que por cierto es el término correcto), así como en los hospitales abundan ambas, y hasta cruzadas.
Adelante, júzgalas. Primero por favor asegúrate de conocer el olor de la carne cuando se funde con el acero, de haber oído gritos de desesperación que se perdieron en el viento, de haber visto la mirada muerta de una inocente a quién se le llevaron la inocencia, de una madre que ha dado a luz a diestra y siniestra, solo para que se criaran futuros reos con destreza para el caos, y así después te quejas porque te robaron, porque robaron a tu hermana, y le deseas la muerte a esa criatura que pudo haber sido abortada hace años; ¿ya no es tan mala la idea, no? Vaya cantidad de hipócritas la que nos rodea; si tu “dios” permite que todo esto ocurra, y aún así, solo “él” puede decidir quién nace y quién muere, déjame decirte que no tenemos el mismo dios.
Nuevamente, no lo justifico, ni lo apoyo, mas lo único que puedo hacer es recomendarte que antes de juzgar analices bien la situación, y no solamente abras la boca para dejar en claro que eres un ignorante más. Si seguimos en esta pelea  jamás encontraremos una solución, y se seguirán practicando abortos clandestinos, causando muertes por dos, seguiremos encontrando bebés en la basura, lamentándonos no haber educado bien a nuestros hijos, culpando al gobierno, culpando a la educación escolar, culpando al vecino que los induce a tomar y lavándonos las manos como si fuéramos de fiar, me da risa este “ciudadano” promedio, risa y pesar.
¿Qué piensa usted de esto, pensante?, pues esta vez no se trata de quién tiene la razón, o si la preñaron o se preñó, si fue consentido o la violó, sino de cómo cambiamos esta situación. Y a ti joven: si no estás muy joven para tener sexo, no estás muy joven para trabajar, ni para levantarte en la madrugada y un pañal cambiar, así que a responsabilizarte de tus actos y a empezar a madurar. Recuerden que las palabras bisabuelo, tatarabuelo, tataratatarabuelo, no se inventaron para hablar de gente muerta, no se está muy “joven” para tener un hijo, se está muy pusilánime, tal vez muy blandito, pero todo está en nuestra mente y la de esta sociedad demente, que nos dice que hacer y cuando hacerlo, hasta cómo debemos hacerlo, ¿miento? Pregúntale a tu abuelo o tal vez al viejo que vende buñuelos, a ver a qué edad sus madres les parieron.
Y a todo aquel a quien interese: Cuando una niña con la mirada perdida te diga en confesión: estoy embarazada, no sé qué hacer. Felicítala antes que nada, felicítala y le verás crecer. Después de todo va a convertir su vientre en arte, le dará forma a otra vida, se convertirá en madre.
Por último los dejo con una reflexión personal (aún sin resolver)…
¿Si el cuerpo está listo para tener un bebé y cargarlo en su vientre, por qué la mente no lo está?

lunes, 4 de abril de 2011

Aquello que perdí

Es hora de caer derrotado sin más que lo que me quedó.

Daré al viento lo que le pertenece, y con él, que se vaya tu recuerdo. En el fondo de una botella trato de encontrar lo que perdí, o lo que dejé en la silla de algún bar del que ya no recuerdo el nombre, no recuerdo ni donde está.
Bebo solo, bebo con los que dicen ser mis amigos, pero nada se siente real; la mente engaña lo que los ojos ven, las manos tocan lo que el corazón no siente, y ella ni siquiera llama a decir que lo siente. Se reiría de mi hasta el más pobre, me ganaría hasta la mala suerte e incluso no me tomaría ni la muerte, ya tiene suficiente trabajo, como para preocuparse de un cobarde cabizbajo.
Llorar en mi soledad no es solución, ni poner esa triste canción, aunque la combinación de ambas –cuasi fatal- resulta sobrecogedora y es la más sutil forma de decirme que estoy vivo, que siento, y ¡Dios como lo siento!
¡Sí!  ¡Mierda sí que lo siento!
Siento, no el hecho de haber estado contigo, sino el no haber entendido que no podía cambiarte. Siento el hecho de haberme creído mi propio cuento de hadas, siento haber contado una historia de las malas. Siento lamentarme lo que no hice, cuando hice más de lo que quise y te quise hasta que más no quisiste. Siento haber llorado por ti, cuando en realidad lloraba por mí. Pero si hay algo que siento, es todo aquello que te di, no por habértelo dado, ni porque lo hayas tirado, sino, porque nunca lo quisiste y yo nunca lo vi.
Y ahora solo puedo sentir una cosa, ¿y sabes qué? No voy a dejarte ahí lo que perdí, pues ni en botellas ni en mujeres lo conseguí, aquello que perdí o creí haber perdido, siempre estuvo allí, frente a mis ojos, mi orgullo y mis enojos, mis estribos y mis antojos nublaban la visión de lo que podía reconocerle, pues ni con tiempo ni paciencia pude conocerte, pero es que siempre me faltó conocerme a mí mismo, es ahí donde fallé, de cara en el abismo -como le falla la fe a uno que otro obispo- así mismo fallé, mas por puro egoísmo.
Lo que puedo sentir es simpatía, no más odio, tal vez apatía, puedes morir o verte bonita, eso es ya igual para quien se ha dado cuenta que va cuesta abajo, rodando sin control y cual inocente ratón que solo espera que el futuro le sea mejor, que sea un trozo queso o de crema un tazón, y no de nuevo ese gato panzón, que casi le engulló y se sintió triunfador.
Y sí, cuesta abajo dije, pues el éxito –mal buscado- siempre en la cima, sonde solo habitan algunas aves y un mal clima, no se encuentra ahí, sino en las minas, adentro, como buscando en lo más profundo de tu ser, donde nada se puede esconder y donde lo que se esconde sale a florecer, pues las habilidades más notables y únicas son como nuestras únicas e irrepetibles esmeraldas, solo están aquí en nuestra tierra, ella nos las dio, otros se las llevan, pero si están en mí, haré que se vendan, o al menos que les exhiban en la tienda.
Aquello que perdí fueron esas esmeraldas que viven en mí, que viven en ti, que viven en todo aquel que quiere seguir y que a veces no sabe cómo, pero que tiene en el fondo aplomo y solo espera una luz que le guie. Estoy de pie, ya en el fondo de la mina, contemplando nada más que ese verde incandescente que hace que ya no me lamente, pues tengo talento, ideas y mucho en mi mente - que me dice que siga y le recuerde-, que no trate de olvidar que le tolere, así aparezca de vez en cuando y que carezca de mi total atención; que sea ya el final de esa canción, pues lo único que puedo oír ahora es el latir de mi corazón que me dice que ya todo terminó.

Recoge tus esmeraldas, yo ya recogí las mías; y si no entendiste el mensaje, no las busques todavía.

domingo, 27 de marzo de 2011

Alicaído, decía un pobre entristecido

Porque hoy mi alma se siente desvelada, pues eran las pesadillas todo aquello que regocijaba mi sueño, lo que distraía una mente atormentada por su excentricidad y su falta de pudor, una mente digna de un genio, o de un demente, ¿Quién soy yo, la verdad, para decir?

El desvelo no termina con un largo periodo sobre mi cama y almohadas, sigue, me persigue y es ahí donde me doy cuenta que mi nobleza no es más fuerte que mi rencor, y que mi ingenio se alimenta de odio, como se alimenta de carne un león, como se le llenan los ojos a un niño en una juguetería, así mismo se llena mi ira y melancolía; muerte a ello, muerte rápida y dolorosa, rápida para regresar a mi labor, dolorosa para aprender cómo se debe; aprender y jamás repetir.


Mi cuerpo ya muestra síntomas de deterioro, y mi mente trata de ocultarlos -cuando juega de mi lado- cuando no, me hace oír música acorde a mi melancolía. Me traiciona la desdichada como en venganza por descuidarle y no alimentar su ego con conocimiento, poemas y canciones con mi guitarra, la dejé a un lado, como lo hice alguna vez con la noche, y no deberá ser así nunca más. A mis tres damas, mi guitarra, mi poesía y que sería de ellas sin la noche, Mi Bella Dama Noche.
La noche me dice que duerma cuando ella parta, mi guitarra me ha gritado que le toquetee y le abuse, con amor, con delicadeza, pero que le abuse, y mi poesía me ha dicho que ya ha vuelto de su largo viaje, y esta vez para quedarse junto a mí, junto a mis lectores, junto todo aquel que siente que necesita vectores y a quien pueda llegar a dejarle un mensaje, un suspiro y por qué no, una nueva perspectiva de lo que vivir es. Ya lo sabrán, algunos ya lo saben, yo solo tengo una perspectiva y la compartiré adelante.
Ahí te dejo, mi melancolía, no al mundo, ahí te dejo a ti, melancolía, pues mi colérico volvió a reclamar protagonismo, y la fuerza que me daba me ha hecho falta, y mis conquistas prueban que la melancolía es buena compañía de la soledad, porque esta  se contagia y por ello hay tantas venas segadas, tantas copas rotas y ciudades tan frías.
Con tanto por hacer, y algunos jugando a creer, con tanto por decir y algunos sin poder decidir, y yo aquí, pensando en sandeces, o en una sola y sus estupideces, en lo que pudo ser y no fue, o peor, en lo que fue y aún no puedo creer. ¡Que me parta un rayo! De Ícaro a Zeus, que pase el mensaje y que este arremeta sin piedad contra el vasallo, que no quede nada de él, que siga el genio… yo me callo.

Vivir no es más que esperar a la muerte, pero
¿Por qué esperarla sentado?
si puedo vivir intensamente y sorprenderla parado.

domingo, 20 de marzo de 2011

My Siren


Looking at the window
Remembering the days,
The old countries and kingdoms
The spotlight on your face.

I can remember odes
That made you dream of glee
I can remember songs
That made you smile and sing.

Every time I remember your glance
I remember the sea and the stars
And the beauty of my life under the sea.

I prefer to remember you, my heart
Than accepting the unfortunate fact
That will then take me out of this crypt.