Una mañana cualquiera
Antes de que el sol saliera
Disponía un caballero
Abandonar su trinchera.
Con afán de ver trigales,
Ilusión de ver rosales,
Disponía el caballero
Hacerse a glorias no triviales.
A las muchas despedidas,
Advertencias no pedidas,
Disponía el caballero
Pasarlas inadvertidas.
Así comienza su viaje
Divisando aquel paisaje,
Disponía el caballero
Renovar todo visaje.
Se canso de ser vasallo
Y sintiose como un rayo
No dispuso el caballero
Le fallara su caballo.
Fue ya lejos de su valle
Prosternado en una calle
-Sin caballo- caballero
Que pensó: pueda que falle.
Y ahora piensa el enano
Que considero pantano
Al creerse caballero,
A hermoso valle en el llano.
Una mañana cualquiera,
Antes de que el sol saliera
Disponía un lisonjero
Regresar a su trinchera.
Muy parecido a lo que me pasó... mas aún renovando visajes...
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