Creo que tanto tu como yo hemos crecido con una mentalidad surrealista y anacrónica, no somos de aquí ni de allá,
Somos del más allá; de otro tiempo, quizás.
Somos como una sombra en un mundo de luz que ve las sombras como algo que no debe ser,
Algo que de ser es por error,
No debería ser así, es más fácil criticar y señalar con el dedo que entender.
¿Y si solo supieran que es solo cuestión de aceptar y dejar ser?
Somos lo que unos no entienden, lo que otros quieren ser,
Lo que algunos critican, lo que muchos no pueden ver,
Somos uno y somos dos, somos de a poco un montón.
Quiero decir lo que me expresa tu canción,
Quiero que se entienda mi intención,
Mas sin sonar lisonjero, sin pretenderme tan sincero,
Solo siendo quien soy y diciendo que no voy ni vengo,
Solamente siento y quiero vivir,
Aunque implique no volver a reír, a menos que me haga el arlequín.
Y como ya la palabrería rayó la verborrea y se chorrean tanto mis deseos sobre tu suelo como tus intensiones sobre mi cielo,
Y si es lo que veo, y si lo quiero o no lo quiero
Es mi problema y lo veo;
Confuso o difuso, sin palabras, disoluto,
Tal vez si, tal vez no, un poco de aquello, mucho, no.
Sólo tú lo entiendes, otros no;
Quien lo lee frunce el ceño, quien lo siente, no;
Quien se sienta en el suelo, no ve el cielo; quien lo toca, grita: ¡yo!
Así expreso lo que veo, así veo lo que siento,
Y si lo que siento es lo que miento, y lo que miento pesa en mí,
Que sea la gloria del que vive y la dicha de quien piensa en mí,
Pues así como pienso en ti,
Piensa el loco en su existir, piensa el cuerdo en su sufrir.
Y lo que veo en la mañana,
Una maraña que es hazaña y es predicamento a la vez,
Pues ni promesa ni juramento ha de ser,
A menos que sea presa de tu ser.
Eso omití en la mañana, tal vez lo sabrás mañana, tal vez no,
Quien lo sepa ocultará que lo sabía,
quien no, dirá que lo presentía.
Siempre habrá una duda,
quien no, dirá que lo presentía.
Siempre habrá una duda,
Quien esquive tu mirada, quien te eluda,
Mas el día no es eterno; y al noctámbulo y su sueño
Siempre vendrá bien la noche, con su hermosura y su derroche,
Para con, de oro, un broche
Cerrar su magnífica obra maestra;
Palabras que son suyas y ahora serán vuestras.
Ahora lo único que buscamos es vernos, ver al noctambulo ya sea en sueños o por fin verle frente a frente con un gabán negro y algo de talento, una velada perfecta
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