A
estas alturas ya está aprobado el TLC, acéptenlo o no, ya está aprobado y ya
empezó. Así como han empezado innumerables protestas en su contra, han empezado
negocios importantes para grandes empresas y pymes.
Ya
sea que lo entendamos o no, es conveniente. Pero, rondan sin control ridículos
mitos de pérdida de identidad, recursos naturales y soberanía. Debido a esto y
a mi constante necesidad de educar y de expresarme, me siento en el deber de
decir lo siguiente y dejar las pertinentes interrogantes:
1-
Nuestra identidad: ¿Cuál? Somos un
grupo de ciudadanos y pueblerinos mezclándonos tanto en pueblos como en
ciudades sin poder adaptarnos a vivir de acuerdo al lugar en el que estamos. Si
estamos en una ciudad, no respetamos las señales de tránsito, la ensuciamos y
nos quejamos de lo lejos que queda todo. Si vivimos en un pueblo, alardeamos
por tener un carro, criticamos a nuestros vecinos por su cultura y nos quejamos
de que no haya nada, ni si quiera lejos. A ambos nos gustan más las cosas de
afuera, ambos nos burlamos de las de acá y creemos que todo en la televisión es
cierto. Nos dicen que comprar, que es bueno y hasta que decir, y sin chistar,
lo hacemos. La mayoría con el deseo de largarse (si es que ya no lo han hecho).
2-
Nuestros recursos naturales:
¿Cuáles? Para dar un ejemplo, en Cali hay o pasan 7 ríos, los ríos Cali,
Aguacatal, Pance, Lilí, Cauca, Melendez y Cañaveralejo, y los 7, los 7! Están
contaminados. ¿Serán los tan maldecidos “gringos” quienes los contaminaron?
¿Serán ellos quienes han permitido y explotado los páramos, otros ríos y
reservas naturales en busca del oro, diamantes y demás para tu anillo de
compromiso, la deseada cadena o esclava con tu nombre gravado en el reverso?
3-
Nuestra soberanía: Desde hace más
de 20 años Nicaragua ha estado reclamando la soberanía, derecho y potestad
sobre San Andrés islas. Ahora más popularmente gracias a su mamerto presidente,
Daniel Ortega y su gran amigo, Chávez. Esto debido, sobre todo, a la cercanía
de dichas islas al país de Nicaragua.
Mis
interrogantes son:
¿Seremos
capaces de culturizarnos a tal grado que no tengamos que comportarnos como
gente de otros países, vivir de sus inventos, programas y posibilidades, o
podremos aceptar adaptarnos de un modo saludable y abrir nuestras mentes a
ello?
¿Serás
capaz de evitar botar basura a la calle (incluyendo colillas de cigarrillos);
no hacer paseo de olla a Pance; llevar aceites usados, baterías, celulares
viejos y demás a los respectivos sitios de reciclaje; aprender a reciclar; no
usar poliestireno expandido (icopor ); sembrar un árbol; hacer donaciones y
votar?
¿Podremos
dejar de usar Converse y cambiarlas por Croydon; Club Colombia sobre Corona y
Heineken; aguardiente blanco y ron viejo de Caldas sobre Absolut y Bacardi; Ela
sobre Zara, Trujillo sobre Versace, Primos sobre King?
¿Seremos
capaces de aceptar que San Andrés ya no sea nuestro y cederlo en “derecho
legítimo” a nuestros vecinos más cercanos y cambiar nuestro destino vacacional?
Bienvenido
todo comentario, réplica o chillido. Todo aquel que sienta la necesidad de
contestar a lo anteriormente mencionado, que lo haga. Pero no critiquen algo
que no entienden, algo que les vendieron mal y algo que no pueden manejar por
la desidia de educarse solos y la costumbre de tragar entero.
¿Preguntas?
Aunque ya este aprobado el TLC en Colombia, pienso que nuestro país tendría mas desventajas que ventajas, porque las PYMES se verán gravemente afectadas debido a la baja calidad y productividad para competir con E.E.U.U. ya que para los consumidores se disminuirá los precios de los productos que vienen de otros países, entonces los empresarios colombianos tendrían que mejorar la calidad del producto y al mismo tiempo bajarle su precio, lo cual no beneficiaria para nada a nuestros empresarios, porque la gente compraría lo más económico, que seria los productos de los otros países y finalmente desaparecerían las PYMES, las cuales son las que generan mas del 80% del empleo en Colombia.
ResponderEliminarAdemás ellos se llevarían lo mejor de Colombia, que es la parte de la agricultura, nos dejarían las sobras, estaríamos dando lo mejor que tenemos para poder competir ante esta potencia mundial, mientras ellos nos ofrecen lo que tiene en gran abundancia, tecnología. Seriamos dependientes de lo que Estados Unidos nos quiera dar.
Y es que nos dejamos llevar más por la tecnología que nos brindan, que por lo que realmente importa, que son los alimentos.
Los campesinos debido a su insuficiente capacidad educativa para responder a las exigencias de E.E.U.U terminarán desplazándose hacia las ciudades buscando mejores oportunidades, generando una sociedad inestable, ocasionando hambruna, desempleo, violencia, falta de vivienda, etc.
En conclusión me parece que con el TLC nos tendrán de manera más fácil y directa, a su control, a su dependencia.
Att: Lissy Herrera