lunes, 19 de noviembre de 2012

El Velorio

Entre las muchas manos que sostienen
Las innumeradas tazas de café
Se levanta un féretro que contiene
Los restos de un mortal y de su fe.

Las manos amorosas de una esposa
Acarician un rosario con fervor,
Mientras los ramos de flores y rosas
Decoran a la tristeza y al terror.

Dos hijos y una hija le han llorado
Como llora quien pierde a un ser amado
A las vísperas de su despedida.

Mas la vida continúa de su lado
Y aquel a quien les han arrebatado
Habrá Dios de tenerle en mejor vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario