He
aprendido a quererte así
Cada
rincón de tu cuerpo
Lo
que vive, lo que ha muerto
Lo
que no entregas, lo que sí
La
sonrisa lisonjera
Esas
piernas espigadas
Y
esa inocente mirada
Que
despierta primaveras
He
aprendido a contemplarte
A
admitir errores míos
Te
me haces desafío
No
resisto no mirarte
Ni
tampoco contenerme
Se
me ha hecho posible
Sólo
me restan plausibles
Arrebatos
de tenerte
He
aprendido a disfrutarte
De
los pies a la cabeza
Tus
errores en la mesa
Y
tu forma de enojarte
Tus
problemas de sintaxis
Tus
horarios restringidos
Los
elogios, lo fingido
Tu
pasión hacia la praxis
He
aprendido a agradecerte
El
cruzarte en el pasillo
En
que diste a este “caudillo”
El
placer de conocerte
Y
las oportunidades
Que
me has dado cada día
De
apreciar las melodías
De
tu amor y sus bondades.
No hay comentarios:
Publicar un comentario