domingo, 16 de marzo de 2014

A ti

Y yo siento que mi amor por ella es mayor que todos mis otros amores, incluso amores que me obsesionaron; o sólo es distinto, no sé.

Ella llena mi alma con su mirada, cuando le veo a través de la ventana, cuando sé que me espera se me sale el corazón; y yo, yo sé que a ella también.

Me ilusiona el hecho de que sé que la tendré para siempre. No hasta el fin de los tiempos, pero sí para siempre, su amor y fidelidad serán eternos. Así, y de la misma manera, le amaré incondicionalmente.

Me ha demostrado ser digna de mi confianza y que no he ni habré de temer nada, pues ella ahí estará; cuando yo ría, cuando llore, cuando despierte, cuando duerma, e incluso cuando mi ira arremeta contra ella, no porque yo quiera, sino porque así soy.

Ella me ama sin condiciones y yo le amo más; a ella doy lo que me pida y ella –en reciprocidad- me brinda su incondicional lealtad, su mayor virtud: la compañía, y esa mirada que cautiva… ah, y la forma en la que posa su lengua sobre mi rostro repetidas veces como muestra de afecto y emoción al verme. Eso sí que es demostrar quererme.

Te amo, perra mía.

A Arya.



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