miércoles, 2 de abril de 2014

... a Alice


Has salido de tu tierra, perdida y desorientada
Buscando futuros diferentes bajo las piedras y los arbustos.
Llegaste a perturbar mi vida como se perturba un preludio
Que más que buscar la rima busca miedo en los augurios.

Vestida entre blancos y azules, también ese azul en tus ojos;
Tu rubia cabellera desordenada y ese infinito en tu mirada
Hace bailar la mía, -no que no bailase por si sola-
Pero ahora baila junto a ti, baila como lo hace un arlequín.

No hay nada que no pueda responderte,
No hay imposible alguno,
Mientras sea tu deseo, mi dama,
Se hará realidad a tus pies; lo mismo son dos que tres.
Te llevaré de la mano a cada paso que des,
Si trastabillas a tus pies me tenderé,
No había motivo en mi vida, hace unas vidas
Y todo cambió con tu imponente aparición… 
...voy a escribirte una canción.

La vida se marchaba de este mundo sin estrellas
Donde abundaban la paciencia y el olvido,
Todo había sollozado y palidecido hasta que llegaste tú;
Llegaste tú pero sin ti, 
Llegaste con la que quieres inventar y la que quieres dejar ir.

Hace unas horas las horas eran meses y los meses eran siglos,
Los segundos se caían por los pozos como caen la lluvia y el rocío.
Hace poco, poco era mucho y todo era nada,
Hace poco no tenía tu mirada.
Y ahora que la tengo no recuerdo la mía, 
Se me ha perdido en estos mares de mentiras.

Ahora que has llegado a este país de maravillas
De conejos, tazas, liebres, brujas, juegos de póker y rencillas,
Ahora que has cambiado tu realidad por fantasía
Te agradezco cada aventura y de tu mano te confieso
Que has dado vida de nuevo a este humilde obrero.
Has renovado el manantial del alma de un chiflado sombrerero.

Gracias, Alice por venir; gracias por quedarte...
... y por no querer partir.

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